Joost Koster es un artista originario de Paises Bajos, cuya práctica utiliza el collage como un eje conceptual en su trabajo. A través de distintos medios, Joost recontextualiza materiales encontrados o producidos por sí mismo, desplazándolos de su contexto original para generar significados que antes permanecían latentes, ocultos o incluso inexistentes.
Su proceso implica recolectar los residuos de una cotidianidad mediada por interfaces intermediales, como grabaciones de teléfono, dibujos espontáneos, capturas de pantalla, fragmentos de texto, videos de YouTube o GIFs. A partir de estos materiales, reflexiona tanto sobre las cualidades específicas de cada medio como sobre las convenciones que los atraviesan.
Desde estas aproximaciones, el artista utiliza el glitch como una herramienta crítica, que comúnmente es entendida como una falla. Siguiendo a Legacy Russell, para Koster, el glitch se convirte en un espacio de posibilidad, donde “la liberación puede encontrarse en las fisuras entre el género, la tecnología y el cuerpo”. Una pequeña ruptura y una apertura dentro de sistemas que aparentan ser cerrados e inamovibles.
Puedes conocer más sobre su práctica en: www.joostkoster.com/
Joost Koster is an artist from the Netherlands whose practice uses collage as a conceptual axis. Across different media, the artists recontextualizes found and self-produced materials, displacing them from their original settings in order to generate meanings that were previously latent, hidden, or even non-existent.
Their process involves collecting the residue of a daily life mediated by intermedial interfaces, such as phone recordings, spontaneous drawings, screenshots, fragments of text, YouTube videos, or GIFs. Through these materials, they reflect both on the specific qualities of each medium and on the conventions that shape them.
In this context, the glitch becomes a critical tool. Commonly understood as an error, it is instead conceived, following Legacy Russell, as a space of possibility, where “liberation can be found within the fissures between gender, technology, and the body.” The glitch thus appears as a small rupture, an opening within systems that seem closed and immovable.